Goya 2026: La gala nos recuerda que el arte también es política en una noche emotiva y necesaria

Galardones de los Goya / Europa Press

Los Premios Goya celebraron su 40 aniversario el 28 de febrero en El Auditori del Centre de Convencions Internacionals de Barcelona, de la mano de Rigoberta Bandini y Luis Tosar. La noche celebró la diversidad del cine español, con discursos emotivos y reivindicativos en las distintas lenguas cooficiales, incluida la lengua de signos española (LSE).

El título de “mejor película del año” fue para Los domingos de la también galardonada Alauda Ruiz de Azúa. Una película íntima, marcada por un debate moral en torno a la religión dentro de una familia desestructurada. El filme entabla mediante el silencio y la introspección una conversación con el público, y confirma que el cine intimista de autor no es solo una moda pasajera en nuestro cine.

Sirât, la favorita internacional dirigida por Oliver Laxe, destacó en lo técnico con seis cabezones, incluidos Mejor Sonido, Mejor Música Original y Mejor Dirección de Fotografía. El equipo de sonido, también nominado al Óscar en la misma categoría, es el primer equipo conformado enteramente por mujeres en conseguir dicha nominación, con Laia Casanovas, Amanda Villavieja y Yasmina Praderas marcando un hito y un ejemplo tanto a nivel nacional como internacional.

En interpretación, Patricia López Arnaiz —Mejor Actriz Protagonista, Los domingos—, José Ramón Soroiz —Mejor Actor Protagonista, Maspalomas (2025)— y Nagore Aranburu —Mejor Actriz de Reparto, Los domingos— se asientan como los favoritos de la temporada tras salir también vencedores en otras galas como los Premios Forqué y los Premios Feroz.

Los domingos confirma que el cine intimista de autor no es solo una moda pasajera.

Aunque una de las grandes sorpresas de la noche fue Sorda (2025). Nominada a siete Goya, el filme se llevó a casa tres de ellos. Dirigida por Eva Libertad —Mejor Dirección Novel—, Sorda sigue a una pareja formada por un oyente y una mujer sorda, que deben volver a aprender a comunicarse entre ellos, y con aquellos a su alrededor, tras el nacimiento de su hija. Sus protagonistas, Álvaro Cervantes y Miriam Garlo, fueron galardonados con los Goya al Mejor Actor de Reparto y Mejor Actriz Revelación, respectivamente. El equipo del filme compartió con el público discursos cargados de conciencia social, empatía y reivindicación. Garlo dedicó el premio a todas las personas con discapacidad, especialmente a la comunidad sorda, e hizo un llamamiento al derecho de las personas sordas a ser vistas y representadas en el cine y la sociedad española actual.

La gala contó también con la presencia de la actriz estadounidense Susan Sarandon, quien, envuelta en ovaciones y aplausos, aceptó el Goya Internacional con un emotivo discurso de protesta contra la atroz situación en Palestina y su Estados Unidos natal. La actriz citó al filósofo norteamericano Howard Zinn para comunicarse al público: “La historia de la humanidad no es solo una historia de crueldad, sino también de compasión, de sacrificio, de valentía y de bondad. Y aquello que decidamos poner en el centro de esta historia tan compleja va a marcar nuestras vidas”.

En general, la gala estuvo marcada por claros mensajes de demanda social por parte de sus asistentes y galardonados, muchos de ellos con pines apoyando la liberación del pueblo palestino, como Alba Flores —Mejor Documental por Flores para Antonio (2025)—, Gonzalo Suárez —Goya Honorífico— y Dolores Fonzi —Mejor Película Iberoamericana por Belén (2025)—. Los Goya dejan consigo un mensaje claro: la idea de que todo arte es político, y que aquellos con la oportunidad de alzar la voz deben hacerlo por quienes no tengan la misma suerte.