María Esclapez, autora de 6 libros, presenta su nueva gira Un viaje a tu interior que se va a realizar en diferentes puntos de España

Marta Rico
Caminas por las calles rodeadas de palmeras y notas que algo hace ‘clic’: la brisa ya no corta, el sol aporta calidez, despedimos el invierno para dar paso a la primavera. Una estación que no solo transforma los paisajes, sino también a quienes atraviesan sus propios inviernos: la de volver a empezar, la de florecer incluso después de la tormenta. Frente a la Basílica de Santa María de Elche, encontramos un pequeño refugio donde las personas conversan. Entre ellas, se encuentra María Esclapez, psicóloga, divulgadora y autora de varios libros como Me quiero, te quiero (2022). La ilicitana presenta su nueva gira Un viaje a tu interior, un evento que combina lo práctico y reflexivo para identificar nuestros patrones afectivos. La gira, que recorre distintas ciudades, comienza el próximo 14 de marzo a las 19:00h en el Centro de Congresos “Ciutat d’Elx”.
P. Elche, Valencia, Madrid, Las Palmas de Gran Canaria y Sevilla. Estas son las cinco primeras ciudades donde vas a realizar Un viaje a tu interior. ¿Cómo se siente hacer este evento en Elche y qué motivos han influido en que hagas este show en estos puntos concretos de España?
R. Vivo en Elche, entonces para mí es estar en casa. Es muy guay poder hacer esto porque es verdad que yo hago muchas cosas fuera, sobre todo en Madrid. Voy a todos los puntos de España, pero Elche para mí siempre es especial porque yo soy de aquí. Me encanta que me lean, que me sigan, incluso que me paren por la calle y me digan “te sigo”, “me encanta lo que haces”… Es muy guay porque siento que en mi propia tierra me aprecian y eso para mí es súper valioso. Estoy encantada de la vida. De hecho, me propusieron al principio empezar en otra ciudad y dije que no, que la primera tenía que ser Elche porque Elche lo merece.
He reído y he llorado preparándolo todo y creo que la gente también lo va a disfrutar.
P. Un viaje a tu interior se presenta como una experiencia única que no es ni terapia ni un show convencional. ¿Qué mensaje te gustaría transmitir con este evento y a los asistentes?
R. No es terapia ni es un show, yo lo llamo evento. Es verdad que tiene una duración de una hora y media, un poquito más, pero al final es un evento donde vas a vivir una experiencia emocional. Yo no voy a hacer teatro, voy a participar con el público y voy a dar una base y unas herramientas para que todas esas dinámicas que vayan surgiendo se las lleven también a casa. Lo que quiero es que la gente entienda cómo se conforman las heridas emocionales, cómo estas nos influyen y, más allá de eso, que tengan herramientas de peso para empezar a trabajar. Que cada uno tenga un mensaje propio porque al final cada persona tiene una historia y sacará unas conclusiones y reflexiones, pero, sobre todo, lo que quiero es que miren dentro y que sean capaces de llegar a ellas. Habrá, como decía, dinámicas, meditaciones guiadas, momentos de reflexión, preguntas para que todos levantemos la mano, para que interactuemos. Trabajo mucho con técnicas de narrativa creativa, lo que hago es acercar al público conceptos súper complicados con simbología. Esto permite que el cerebro también integre mucho mejor la información y las emociones. Lo que quiero es que la gente haga ‘clic’ en algo propio y personal, y que esa atmósfera que se va a crear que también alimente un poco esa dirección. Creo que va a ser algo muy bonito. He reído y he llorado preparándolo todo y creo que la gente también lo va a disfrutar.
P. Para dar a conocer el evento mencionas el uso de arquetipos como el de ‘La Salvadora’ o ‘La Invisible’ para ayudar a identificar heridas. ¿Cómo llegaste a esa idea de usar estos arquetipos?
R. Todo esto forma parte de esa técnica de narrativa creativa. Cuando trabajamos en trauma hay una parte muy complicada que es la parte más neurobiológica, y todo eso tienes que explicárselo a la persona con la que quieres trabajarlo. Los arquetipos tienen un desarrollo bastante amplio. Vamos a hablar de patrones, de conductas, de pensamientos, y que cada patrón de conducta y pensamiento lo representa un arquetipo. Entonces ya le pones un nombre a ese arquetipo. Por ejemplo, yo parto de cinco básicos que son los que vamos a ver en el show para que la persona empiece por una base sencillita. Por ejemplo, ‘La Salvadora’ es un arquetipo cuya identidad depende de cuidar a los demás, que solamente siente que vale si cuida a los demás… Detrás de eso hay una anulación tremenda de la persona. Otro ejemplo es ‘La Guardiana’, que es la responsable y solo se siente querida si es útil. Detrás de eso también hay un tema de identidad, autoestima y de mochila emocional… No te voy a hacer más spoilers del evento, pero, si te digo un arquetipo y te lo relaciono con un objeto y otros detalles, ya tienes la idea súper clara. Esto es lo que va a pasar en el show. Voy a ir haciendo preguntas en general y cada uno va a tener el pensamiento que le venga. Puede venir un pensamiento que te hace ‘clic’ y dices, “con razón de pequeña yo hacía esto, porque pensaba que si estaba atenta a las emociones de mi mamá podría cubrir esas necesidades emocionales”. Lo que voy a hacer es, aparte de ayudar en este análisis, dar herramientas para hacer preguntas a esos personajes. Hay una teoría contrastable y demostrable que voy a trasladarla a un escenario para que la gente lo entienda. También depende de con quien lo hables, porque con un colega psicólogo no puedes decir “el chihuahua, que es la amígdala…”.
P. La referencia del chihuahua es muy mítica de tu libro Tu miedo es poder (2025).
R. El chihuahua también va a salir en el evento. Todas estas partes tienen que ver con partes del cerebro, con comportamientos, análisis funcionales más complejos que se resumen para que personas que no son expertas en psicología lo puedan entender. Me parece muy guay porque es acercar el conocimiento a gente que no tiene por qué tener una carrera para entenderlo. Además, es que las técnicas narrativas están súper demostradas que funcionan muchísimo para trabajar los traumas, mucho más que empezar a trabajar otras cosas más técnicas, que eso también es importante. Esta técnica ayuda a integrar mejor la información.
Al sentirte tan plena, te sientes con tanta energía que te apetece hacer cosas, y es verdad que haber tenido a mi hijo me ha cambiado la perspectiva porque ahora soy más sensible que antes.
P. ¿Qué fue lo que te impulsó a crear este evento? ¿En qué se diferencia de tus ponencias o talleres habituales?
R. Tenía muchas ganas porque veía que en mis charlas la gente se reía, lloraba… Pensaba en hacer una charla bien hilada, con herramientas potentes que tengan que ver con el contenido de lo que estoy aportando, además de tener ambiente e iluminación propio de teatro con una escenografía chula. Esto puede ser muy potente. Me dieron la oportunidad y dije: adelante, claro que sí. Igual si me lo proponen en otra época de mi vida, a lo mejor digo que no. Me lo propusieron el año pasado y hay que tener en cuenta que venía de un posparto súper complicado, de perder completamente la identidad porque para mí el posparto hizo que me replanteara quién soy y lo que quiero. Toda la vida lo he tenido claro y de repente no tenía ni idea y, claro, proponerme esto… me lo tuve que pensar para ver si era el momento. Pasó un tiempo, me reencontré, hubo mucho trabajo detrás, y dije que sí porque me veo fuerte, me veo capaz, veo que puedo volver a acompañar desde este nivel, y también he podido volver a pasar consulta.
P. ¿Hiciste una pausa en tu agenda?
R. Sí, yo cerré la agenda por temas lógicos como el embarazo y el posparto. Si no puedo dar la frecuencia que considero importante, como una responsabilidad del profesional, preferí cerrar la agenda porque no era el momento.
P. Cuando te recuperaste y decidiste volver a hacer terapia, ¿hubo alguna cosa que te hiciera ‘clic’?
R. Diría que sí porque fue un proceso. Todo pasó a raíz del posparto. Es un nivel de estrés muy grande, ya no por el posparto, sino que también me rompí la cadera, mi hijo también empezó con otros problemas, entonces estaba pensando constantemente en el bebé y me perdí completamente. Hice terapia perinatal, que es la que se realiza en estos casos, entre otras cosas, y después del proceso de terapia pasaron unos meses y, hablando con mi marido, me di cuenta de que me había reencontrado. Me siento mejor que nunca, veo que es estable, que pasa el tiempo y sigo súper bien, es algo que viene de dentro. Al sentirte tan plena, te sientes con tanta energía que te apetece hacer cosas, y es verdad que haber tenido a mi hijo me ha cambiado la perspectiva porque ahora soy más sensible que antes. Siento que tengo una empatía y sensibilidad tremenda, que lloro por todo. Hasta cuando estoy feliz lloro. De hecho, estas Navidades vi a mi marido y a mi hijo paseando y me puse a llorar y por dentro me contestaba: es que es tan bonito. Era algo sencillo. Lo vivo mucho.
P. Te entiendo. Siempre nos han puesto como que la sensibilidad es algo malo.
R. Exacto, y eso no es así. La sensibilidad aporta muchas cosas buenas y sin esa sensibilidad yo no haría igual mi trabajo.

P. Con tanta exposición pública, ¿cómo marcas la frontera entre lo profesional que compartes en redes sociales y lo que te reservas para tu vida personal?
R. Comparto lo que creo que puede ser útil. Creo que hay cosas que es mejor guardárselas porque hay que entender los diferentes roles que ejercemos. En mi caso, como divulgadora, tengo que centrarme en eso. Promocionar otros productos no tiene nada que ver con la psicología. Para mí eso lo hacen los influencers y me parece súper bien porque tienen ese rol, pero mi rol es el de psicóloga, divulgadora… Claro que cuento mis cosas, pero las que creo que tienen algo detrás que te pueden aportar. Al final, la gente que me sigue entiendo que es gente que busca respuestas, que pueden ser vulnerables a ciertas cosas. A veces cuento cosas para echarnos unas risas, pero también me dicen que no doy puntada sin hilo, y sí, porque al final es mi trabajo, entonces a veces hay cosas espontáneas pero también tengo que pensar lo que digo.
P. Es decir, evalúas el impacto que puede tener ese mensaje que transmites.
R. Eso es.
P. Hablando de impacto, ¿qué feedback has recibido por parte de tus seguidores con la realización de Un viaje a tu interior?
R. Sobre todo, sorpresa. Hay gente que ya lo esperaba, otra gente que me lo pedía… Hay mucho hype porque es la primera vez que lo voy a hacer. Aún no lo he estrenado y la gente me pregunta qué es esto, qué voy a hacer… Aún así, la gente, sin saber lo que es, ha comprado la entrada y estoy súper agradecida.
Tengo muchas inspiraciones. Mi hijo es una de ellas.
P. Para ti la risa es una herramienta terapéutica y no cabe duda de que el próximo 14 de marzo lo veremos en Elche. ¿Qué papel juega el sentido del humor en tu propio ‘viaje interior’?
R. Para mí es súper importante el sentido del humor. No lo hago con la intención de hacer sentir mal a nadie, ni de frivolizar ni burlarme de nadie. Lo hago porque creo que, cuando nos reímos de cosas que nos parecen grandes, de repente se vuelven pequeñitas y eso nos permite manejarlas mejor. Si te hablo de algo que a ti te remueve pero te estoy haciendo reír, lo estás integrando ya solo por eso, por la historia que te estoy contando y cómo te lo estoy contando. Se traslada a esos memes que vemos en internet, o esos reels que te partes de risa y dices “sí soy”. Es otra herramienta, y de hecho la gente se ríe y yo me río con ellos.
P. Es un mecanismo de poder superar ciertas cosas que te pasan.
R. Sí, sobre todo integrarlas. Que puedas integrar y aprender a reírte también en tu día a día de esas cosas junto a tu alrededor te hace pensar que no es tan grave lo que pasa, o sí, pero se puede manejar mejor gracias a que le estoy dando otra perspectiva. Es súper potente si sabes usarla, ya que no siempre se puede usar.
P. Desde los 13 años, te encanta el teatro y escribir. ¿Tienes alguna persona referente, autor o autora de libros, o incluso familiares, que te motiven a hacer estos proyectos?
R. Tengo muchas inspiraciones. Mi hijo es una de ellas. Al hablar de vínculos y traumas, entre otras cosas, pienso en cómo hacer las cosas en base a mi experiencia sobre cómo me habría gustado que me enseñaran a gestionar la frustración, por ejemplo, o si me dieron una buena lección que me ha venido bien y la voy a hacer igual. Esa es una de mis inspiraciones, ver las reacciones y comportamientos que me motivan a seguir. Otra inspiración que me ha venido como un rayo cuando has dicho 13 años es cuando leía a Laura Gallego García. Me gustaba tanto leerla que pensaba en escribir. Hacía mis propias historias, me evadía de todo y eso me ayudaba. También leía otras novelas en esa época que me ayudaban a despejarme como Harry Potter y Crepúsculo, y todo esto se refleja en lo mucho que me gusta escribir tanto novela como no ficción. En cuanto al teatro, me gusta porque, cuando tenía 14 años, participé un año en teatro cuando iba a la ESO y me gustó, pero ya nunca más volví a hacerlo. Un viaje a tu interior no es teatro y el hecho de subirme a un escenario me gusta porque me gusta mucho hablar, pero no me gusta ser el centro de atención y sentirme tan observada. Todavía es algo que estoy asimilando porque no sé si es por eso o por otra cosa. Mis amigas también se preguntan cómo es posible que no busque ser el centro de atención cuando estoy presente en carteles de charlas, en la televisión… y yo les explico que es porque es mi trabajo, pero prefiero escribir y pasar consulta.
P. Todavía estás reflexionando qué es lo que hace que no estés tan cómoda en esas situaciones.
R. Claro, es que al final eso también forma parte del trabajo interno. Me gusta contar lo que sé, trasladar esa información. Eso es vocacional. Aun así, los días previos a una charla o entrevista en la televisión pienso en cómo he acabado en este punto, con lo tranquila que estoy en casa, porque estoy acostumbrada a la tranquilidad al estar viviendo en Elche. Ahora mismo todo ese trabajo me parece mucho ajetreo. Al principio las firmas de libros eran muy abrumadoras y me exigía mucho porque pensaba que la gente me esperaba y eso hizo que colapsara. Ahora que he aprendido a sobrellevarlas, las disfruto más. Siempre pienso: en qué me habré metido. Seguramente antes del evento pensaré en eso.
Quiero estar estable un tiempo, dedicarme a mis libros, mi consulta, mis redes, hacer charlas sin tanto ajetreo y que todo vaya bien.
P. Te defines como una persona exigente y alguna vez has mencionado que has sentido lo que se conoce como el ‘síndrome del impostor’. ¿Cómo has logrado superar o gestionar esa autoexigencia y esa voz interna que a veces te intenta sabotear, especialmente al preparar este proyecto?
R. Esto lo resumo en dos frases: llegamos hasta donde podemos y como podemos. Sin expectativas, sin pretensiones. El tema del síndrome del impostor es más complicado porque detrás hay otras cosas, hay heriditas. En cuanto al engranaje del show, la escaleta y la música pensaba en gente muy top como Patri Psicóloga que se dedica a esto, que lo hacen súper bien y yo pensaba que también tengo que estar a la altura. Eso muchas veces te bloquea porque piensas que a lo mejor no tiene mucho impacto o si el mensaje que transmito realmente va a llegar. Dejas pasar esas ideas porque piensas que no es lo suficientemente potente para ti.
P. Piensas que no cumplen las expectativas.
R. Eso es, a veces escribes las ideas y luego las borras. Cuando veo que estoy en ese bucle digo: no, para. Me despejo un día sin tratar ese tema. Pienso en lo que hago, en lo que voy a aportar, si me gusta esa idea, si llega ese mensaje y también pienso en si puede ser útil. Eso es lo que pienso y no importa si es mejor, peor… al final va a salir bien, a la gente le va a gustar porque lo explico bien. Me dialogo positivamente.
P. ¿Te esperabas realizar este evento a lo largo de tu carrera?
R. No, porque, cuando estudiaba en la carrera, esto de divulgar era impensable. De hecho empecé gratis porque ni siquiera estaba de moda. La gente no te pagaba, ni te patrocinaba y ahora lo sigo haciendo gratis pero, por suerte, me sale trabajo más allá de mi terapia, me salen mis charlas. Alguna vez me han patrocinado porque también es verdad que no hago publicidad. Quiero mantener esos valores de patrocinar este mensaje pero no voy a promocionar tu producto. De todas formas, antes de entrar a la carrera también quería ser maestra, actriz, escritora… muchas cosas. Cuando terminé la carrera empecé un blog porque me gusta escribir y empecé a divulgar porque me gusta explicar como hacen las maestras. Lo de actriz también me gustaba porque me sirve para no tener miedo al hablar en público durante mis charlas y otros eventos. Al final he logrado aunarlo todo, eso es muy guay
P. Recientemente has cumplido también uno de tus sueños, que era publicar Love Me, Love You,tu libro Me quiero, te quiero en inglés.
R. Eso es muy fuerte. Todavía no me lo creo. Cuando me lo dijeron el año pasado me puse a llorar. De hecho, creo que hay un vídeo de una llamada que grabé porque venían cosas fuertes y creo que lloré. Es algo súper fuerte porque que te traduzcan en inglés no es solo la traducción, es que estamos hablando de que el mercado inglés, comprar los derechos… Eso supone que te van a publicar en Australia, Reino Unido, Estados Unidos y en muchos países de Europa que tengan librerías en inglés, que son muchos. Es súper guay porque de repente estás en todo el mundo. El inglés es un idioma que no muchos autores consiguen y que tienes que pelear un montón. Es como si te tocara la lotería editorial.
P. Hablando también de estos sueños, cuando termines esta gira que tienes planeada por España de este evento, ¿qué te gustaría que fuera lo siguiente que tengas ahí como en la lista de tus sueños por cumplir?
R. De momento vamos a pensar en disfrutar. Tengo 35 años, creo que he ido muy rápido, y he tenido muy poco tiempo para parar y pensar. No me refiero a pensar sobre qué quiero y qué no quiero, porque para eso ya tuve mi etapa, sino simplemente para parar y disfrutar. Quiero estar estable un tiempo, dedicarme a mis libros, mi consulta, mis redes, hacer charlas sin tanto ajetreo y que todo vaya bien.



