Grease, si vamos juntos: la nueva propuesta de la Coral de la UA

Actuación de Grease, si vamos juntos / Jesús Ordóñez

El primer musical de la Coral de la Universidad de Alicante —Grease, si vamos juntos— arranca con cuatro fechas confirmadas: el 5 de julio, en Benimantell; el 12 y el 13 de julio, en Alicante y Novelda, respectivamente; y el 16 de agosto, en San Vicente del Raspeig. Shlomo Rodríguez, director de la Coral y director musical de Aura Producciones, plantea una propuesta basada en la película Grease y la adaptación española Grease, el musical de tu vida. Más de treinta integrantes se unen en escena para acercar a los alicantinos y alicantinas la historia del rebelde Danny Zuko y la inocente Sandy Olsson.

Beatriz Huesca y Elena Agulló, las directoras de escena del musical, han apostado por el verano como máximo protagonista, acompañado de purpurina y chaquetas de cuero, por supuesto, con los símbolos de las Pink Ladies y los T-Birds. La mecha, que inicialmente prendió Shlomo Rodríguez, pronto prendió fuego a las y los cantantes, culminando en una explosión de sonido y baile que nos traslada al Rydell High School, a una de las historias enemies to lovers más apasionantes de todos los tiempos.

Fotografía de la representación del musical / Jesús Ordóñez

La Coral se ha estado reuniendo hasta 10 horas semanales en salas a más de 30 grados para hacer realidad lo que al principio parecía una fantasía ambiciosa. Acostumbrados a cantar con pie de micro o con coreografías muy poco exigentes, el gran reto lo han encontrado en los agotadores pasos de baile que han tenido que memorizar e interiorizar y, sobre todo, en la coordinación, no solo vocal, sino también motriz. Para que este batido de ingredientes llegara a la altura del que sirven en el Frosty Palace —restaurante en el que se reúnen los protagonistas de Grease—, han contado con la colaboración de Carmela García, Sabela Beneyto y Penélope Poveda, que se han encargado de las coreografías de todos los números del musical.

En el elenco de protagonistas, la persona más joven tenía 18 años cuando empezaron los ensayos, mientras que el mayor es Paul Torregrosa —Roger Putzie en el musical—, que se tuvo que poner en la piel de un estudiante de instituto, a pesar de acercarse a la cuarentena. El propio Torregrosa reconoce que “el compromiso de todo el mundo que ha participado, no solo del elenco principal, ha sido lo que ha permitido que la idea haya alcanzado el nivel que ahora podemos ver en directo”.

El gran reto lo han encontrado en los agotadores pasos de baile que han tenido que memorizar e interiorizar.

El pase de Alicante, que tuvo lugar en la plaza del Ayuntamiento, reunió a más de 500 personas que vibraron al ritmo de canciones tan conocidas como ‘Tú serás para mí’ o ‘Lo peor que puedo hacer’, y de piezas exclusivas del musical, como ‘En cueros’ o ‘Blue Moon’. Con entradas gratuitas, pero numeradas, colgaron el cartel de sold out en apenas cuatro horas. En Alicante, la Coral llevó su propio equipo de músicos, incluyendo una guitarra, un bajo, un batería, un saxofón, una trompeta y el propio Shlomo al piano.

El musical Grease, si vamos juntos / Jesús Ordóñez

En Novelda, tan solo 24 horas después del pase de Alicante, el público respondió con una acogida similar: el Parque Auditorio Municipal (Viriato) se llenó de vítores y aplausos cuando Beatriz Huesca completó la transformación de Sandy: de una niña inocente a una mujer liberada, enfundada en cuero para plantar cara a Zuko, interpretado por Daniel Merlos. En este caso, la Coral contó con la colaboración de la Sociedad Musical Santa María Magdalena, dirigida por Guillermo Alcaraz.

El pase de Alicante reunió a más de 500 personas que vibraron al ritmo de canciones tan conocidas como 'Tú serás para mí' o 'Lo peor que puedo hacer'.

Tendremos que esperar hasta el 16 de agosto para reencontrarnos con Sandy, Zuko y compañía, en esta ocasión en la plaza de España, en San Vicente del Raspeig. Allí volveremos a disfrutar de la música, a vibrar con el baile y a emocionarnos con las actuaciones de un grupo de artistas que se han dejado la piel en los ensayos o, mejor dicho, que la han cambiado por chupas de cuero.