Marvel llevaba tiempo buscando un golpe de efecto que devolviera al Universo Cinematográfico de Marvel el brillo perdido tras tantos giros multiversales. Con Los 4 Fantásticos: Primeros pasos (2025) ha encontrado un camino más fresco: una mezcla de aventura retro, estética sesentera y guiños a los cómics originales de Kirby que se disfruta sin caer en el abuso de cameos ni fan service gratuito.

Carla Acosta
La historia arranca en la Tierra-828, de la mano de Reed, Sue, Johnny y Ben ya ejercen como héroes reconocidos, pero la novedad está en que Reed y Sue esperan a su primer hijo, lo que añade un componente personal y emotivo a su historia. El gran desafío viene de la mano de Galactus, con Estela Plateada como heraldo, si bien la película no se limita al conflicto: dedica tiempo a mostrar la dinámica de grupo, su complicidad y cómo equilibran lo familiar con lo heroico, lo cual brilla como pequeñas gemas —del infinito— en montajes como la remodelación del edificio Baxter.
El reparto es uno de los puntos fuertes. Pedro Pascal dota a Reed Richards de una vulnerabilidad entrañable que lo humaniza; Vanessa Kirby aporta a Sue Storm una fuerza serena, sin necesidad de grandilocuencia; Joseph Quinn brilla con un Johnny carismático y chispeante, y Ebon Moss-Bachrach hace de Ben Grimm un personaje sólido, pero con corazón.
La cinta abre la Fase 6 con un aire de reinicio que el público necesitaba.
Visualmente, la película resulta vibrante y colorida, con un diseño retrofuturista que evita la frialdad de tanto CGI y se apoya en decorados y estética práctica. Asimismo, la banda sonora de Michael Giacchino redondea el conjunto con un tema principal que ya suena a clásico.
No obstante, la película no es perfecta. Algunas escenas digitales no están a la altura del resto del apartado visual —como el levemente perturbador hijo de Sue y Reed— y hay tramos del guion previsibles, lo que ha generado críticas diversas en medios como EscribiendoCine, De cine o FilmAffinity. También ha habido voces más duras: Rob Liefeld, creador de Deadpool, llegó a calificarla de “monótona y aburrida”, aunque reconoció la fidelidad al espíritu de Kirby y algunos aciertos concretos.
En cuanto a su impacto en el UCM, la cinta abre la Fase 6 con un aire de reinicio que el público necesitaba. Ya se ha confirmado una secuela, y la película insinúa conexiones con Avengers: Doomsday y la posible llegada de los mutantes, dejando claro que Marvel no improvisa, sino que empieza a dibujar con claridad el mapa de lo que está por venir. En comparación con otros títulos recientes de la saga, Los 4 Fantásticos: Primeros pasos marca la diferencia. Si bien Thunderbolts* (2025) no fue una propuesta desdeñable y tuvo sus momentos de humor marca Marvel y un desarrollo decente de personajes, el filme ambientado en la Tierra-828 adelantó por la izquierda a su predecesor.
En definitiva, Los 4 Fantásticos: Primeros pasos no es una obra maestra absoluta, pero sí la película que devuelve la confianza en Marvel. Entretenida, con personajes que importan y diseño visual que rezuma nostalgia pop, el filme supone un arranque prometedor. Si este es el camino que va a seguir el UCM, no es exagerado decir que la familia fantástica podría ser la llave para un verdadero resurgimiento.



