Mario-Paul Martínez y Sergio Illescas presentan la novela gráfica Los Nadie

María Samper
El pasado viernes la Casa Bardin acogió la presentación de la novela gráfica Los Nadie, del ilustrador Mario-Paul Martínez y el periodista Sergio Illescas, con un lleno absoluto que evidencia el éxito de una intención: dar voz a quienes no la tuvieron. Los Nadie recoge la historia de cinco de las víctimas de la masacre de Melilla del 24 de junio de 2022, cuando ocurrió un salto masivo de la valla que se saldó con decenas de muertos.
Los autores han reunido a cinco ilustradores afrodescendientes de diferentes partes del mundo que han dibujado las historias de estas personas migrantes que perdieron la vida en el paso fronterizo del Barrio Chino entre Nador (Marruecos) y Melilla: Eusebio Nsue (Guinea Ecuatorial), Gabriel Castillo (República Dominicana), Shiroug Idris (Sudán), Zainab Fasiki (Marruecos) y Frank Xarate (Colombia). La historia que querían contar la tenían clara, solo restaba decidir el modo: “Buscábamos un formato que nos permitiera ahondar más y que se entendiera toda la información, porque son muchas capas y muy complejas”, afirma Martínez. En cuanto al estilo, pensaron que a través del arte afro podrían captar la esencia y transmitir esas historias, generando la empatía de lectores y lectoras. Y así ha sido.

El objetivo principal de la novela gráfica es visibilizar a quienes perdieron la vida por la violencia de las fuerzas de seguridad marroquíes y españolas aquel 22-J. En el cementerio de Nador, en Marruecos, hay tumbas que no tienen nombres ni apellidos; solo un número y un símbolo que indica si es hombre o mujer. Los Nadie “ayuda a comprender la realidad, a rellenar esos agujeros que nos impiden comprender el conflicto y la masacre”, reconoce Martínez. Los autores se encargaron de la hilar en una historia principal los relatos de las cinco personas que protagonizan el cómic.
El periplo comienza con un proceso de documentación doloroso: hablar con los familiares de las víctimas que, ahora, gracias a Los Nadie, ya tienen nombre: Mohamed, Hanin, Bishara, Myasar y Anwar. Dos años después, Illescas y Martínez regresaron a la ciudad fronteriza y a Marruecos para investigar las causas de la tragedia, visitar la morgue en la que el gobierno marroquí mantuvo los cuerpos congelados y entrevistar a multitud de testigos.
En el cementerio de Nador hay tumbas que no tienen nombres ni apellidos.
Más de 200 personas han participado en el proyecto a través de Verkami y, además, cuenta con los prólogos del historiador, activista y panafricanista Antumi Toasijé, la periodista y presentadora de LaSexta Cristina Saavedra y el activista sudanés Hassan Elfadul.
En la presentación, Illescas compartió una anécdota ciertamente esperanzadora: en la Feria del Libro, un señor se acercó pidiendo que le dedicara el libro para su hijo de 12 años, que estaba muy interesado en leerlo. “Dicen que los jóvenes cada vez son más racistas, más fachas, pero parece que aún queda esperanza”, reconoce Illescas.
Ahora los autores están tratando de hacer llegar Los Nadie a los familiares, es decir, a las propias fuentes. Ya enviaron un par de páginas a uno de ellos y notaron la felicidad en su voz, felicidad por comprobar que la historia de sus muertos ya no es invisible.



