Wattpad ha revolucionado la forma de escribir, leer y descubrir nuevos autores hasta convertirse en una pieza clave del mercado editorial

Melina Campello
Entre clase y clase de Criminología se está construyendo una historia que nadie conoce, a no ser que sepas buscar bien. En Wattpad está naciendo En la línea de fuego. Mientras nadie la ve, Carla F. Aguilar aprovecha sus horas libres para escribir, una pasión que nace del deseo de leer una historia que nadie estaba escribiendo. Y, al igual que ella, 2 millones de personas también estaban esperando que esa novela fuera escrita. Hace 2 años, solo podías encontrarla allí, en Wattpad. Ahora, puedes ir a tu librería más cercana y preguntar por la novela. Ella es una de las muchas escritoras que empiezan publicando semanalmente en la plataforma naranja y acaban con su propio libro en una estantería.
Wattpad como escuela
Cuando Wattpad se fundó, hace ya 20 años, nadie imaginaba que las historias que allí se publicaban fueran algo serio. Era una plataforma para pasar el rato y leer algunos textos con faltas de ortografía escritas por desconocidos que se atrevían a publicar. Para las personas que escriben, es un hueco sin filtros en el que poder plasmar ideas y pensamientos, desde novelas e historias cortas hasta poemas o fanfics. Muchas de ellas encuentran en la plataforma un aprendizaje directo, pues el contacto directo con los lectores ofrece un feedback inmediato que podría resultar muy beneficioso para el desarrollo de la historia.
Jon Azkueta es uno de esos escritores: “En Wattpad aprendí a escribir”. Gracias a un meme que corría por internet en la época, empezó su carrera en la plataforma con apenas 13 años, siguiendo un objetivo: conseguir que la gente leyese sus obras. Ahora, 15 años más tarde, más de siete millones de lecturas acumuladas en la plataforma y con cuatro novelas publicadas, ha conseguido hacer de su pasión, su trabajo. Su comunidad no solo leía sus obras, sino que, capítulo a capítulo, fue formándose como escritor: “Wattpad te ayuda a centrarte en un objetivo, sobre todo cuando eres adolescente y no sabes muy bien por dónde tirar. La gente está esperando que continúes, entonces no quieres fallarles”.
No es el único caso. La plataforma acoge hoy más de 600 millones de historias en más de 50 idiomas, y cuenta con cerca de 90 millones de usuarios registrados en todo el mundo. El español es el segundo idioma más utilizado, solo por detrás del inglés, lo que convierte a la comunidad hispanohablante en uno de los principales motores. El 90% de los usuarios accede desde el móvil, es decir, estamos ante una generación que ha aprendido a leer, e incluso a escribir, desde la pantalla de un teléfono.
Todo esto está ocurriendo en paralelo a un mercado editorial que, lejos de verse perjudicado, está viviendo su mejor momento en décadas. En 2025, el sector del libro en España volvió a batir su récord histórico, con cerca de 1.250 millones de euros de facturación, lo que supone un crecimiento del 4% respecto al año anterior, y 76 millones de libros impresos vendidos, según los datos recogidos por GfK y presentados por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. El género que Wattpad lleva años alimentando, la ficción, ha crecido a doble dígito y se ha consolidado como el segmento de mayor importancia en el mercado.

Entre los más de 600 millones de historias que hay en Wattpad, podemos encontrar algunas novelas que traspasan la propia pantalla. Su calidad narrativa las convierte en manuscritos que las editoriales deciden sacar del formato digital y publicar en físico. Lo que las cifras no cuentan es de dónde venían muchas de esas historias: de una plataforma gratuita, escritas por aficionados, que la industria del libro tardó años en tomarse realmente en serio.
“No basta con que tu libre les guste: tienes que encajar con lo que ese sello está buscando en ese momento”,
afirma la escritora Ava Draw.
El género ignorado
En 2019, una editorial le cerró la puerta a Ava Draw. La autora había enviado su novela Si me dices que no a Penguin Random House y esa fue precisamente la respuesta que obtuvo, un rechazo. El motivo, que no descubriría hasta años después y de casualidad, era que el romance juvenil no funcionaba. Años más tarde, en una fiesta, coincidió con la editora que la había rechazado, y le preguntó directamente. Le explicó que en aquel momento “solo se publicaba a Mercedes Ron, que el romance no estaba funcionando en juvenil”. Lo paradójico es que, mientras esta conversación tenía lugar, historias exactamente iguales a la suya acumulaban millones de lecturas en Wattpad sin que nadie las hubiera seleccionado ni validado.

Lo que cambió no fue la calidad de esas historias. Cambió el mercado, y lo hizo de golpe. Llegó la pandemia en 2020, que dejó a toda una generación de jóvenes sin ocio, sin cine, sin poder salir. Así que esa generación volvió a leer, y lo hizo, en gran parte, en Wattpad. Las editoriales, que llevaban años mirando la plataforma con distancia, reaccionaron de golpe. En 2021, Penguin volvió a contactar con Ava Draw, esta vez para ofrecerle publicar su libro. La misma editorial, la misma autora, la misma novela. Lo único que había cambiado era lo que el mercado estaba dispuesto a comprar. “No basta con que tu libro les guste: tienes que encajar con lo que ese sello está buscando en ese momento. Va por tendencias. Publican lo que la gente va a comprar”, explica la autora.
“Hay un prejuicio muy marcado, sobre todo por parte de hombres, que asumen que por ser historias de Wattpad no tienen potencial”,
expresa Alba Plaza, más conocida como Duffito.
Los números acabaron por darles la razón a quienes habían apostado por el género. Según los datos presentados por la Federación de Gremios de Editores de España, la literatura infantil y juvenil cerró 2025 con unas ventas cercanas a los 650 millones de euros y un incremento del 17,8% respecto al año anterior, convirtiéndose en uno de los dos pilares que sostienen el crecimiento del sector, junto a la ficción adulta. Para entender la magnitud de este giro es necesario mirar hacia atrás. Entre 2019 y 2025, el crecimiento acumulado del sector editorial español ha sido del 29%, un período que coincide exactamente con el boom de la literatura en plataformas digitales. Es decir, el género que “no funcionaba” es ahora el motor del sector. Sin embargo, para Ava Draw, la explicación no se basa solo en las tendencias: “Ayudó que se puso de moda el género del romance y los libros de Wattpad, y la comunidad que había construido. La confluencia de esas tres cosas fue clave para que la editorial se decidiera”.
Tres claves que ayudan, pero que no garantizan nada. Las editoriales no fichan a cualquiera que tuviera lectoras. El texto sigue siendo el filtro, y Ava Draw lo conoce bien. “Por más comunidad que tengas, si el texto no es bueno, no sirve de nada a largo plazo”, detalla la autora. La comunidad abre puertas, pero no garantiza su entrada. Lo que sí garantiza, en cambio, es la visibilidad. De este modo, tiene la posibilidad de que una historia encuentre a sus lectoras antes de que ninguna editorial se dé cuenta.
Sin embargo, entre todo esto, hay unos datos del sector que no se recogen fácilmente. El romance juvenil no era solo un género ignorado. Era un género escrito mayoritariamente por mujeres, leído mayoritariamente por mujeres y, en consecuencia, menospreciado. Alba Plaza, conocida en Wattpad como Duffito, escritora autopublicada en Amazon que también inició su carrera en Wattpad, tiene muy claro el origen de ese menosprecio: “Hay un prejuicio muy marcado, sobre todo por parte de hombres, que asumen que por ser historias de Wattpad no tienen potencial”. La industria que ignoraba el género estaba, paradójicamente, habitada por las mismas personas que lo producían y consumían.
Publicar sin permiso
Dar el salto de publicar en Wattpad a publicar novelas inéditas en una editorial es, para quien lo ha vivido, un proceso de adaptación que va más allá de firmar un simple contrato. Jon Azkueta lo describe como un cambio completo en el proceso. Pasó de escribir públicamente, capítulo a capítulo y con feedback al momento, a un proceso completamente cerrado en el que la única persona que lee el manuscrito durante los meses de escritura es la editora. Así ha publicado Las trece caracolas, y reconoce que “se siente algo un poco más solo, más serio”. Sin embargo, para ciertos tipos de historias, esa soledad tiene un sentido. El tipo de thriller que está escribiendo ahora requiere que todo encaje, necesita darle muchas vueltas antes de poder entregar el manuscrito. Pero, para las obras donde lo que buscaba era entretenerse e interactuar, Wattpad sigue siendo insustituible.

Además de ese cambio en el proceso, hay algo más que las autoras viven con especial dificultad: la pérdida de visibilidad sobre sus propias ventas. Ava Draw lo explica con sinceridad: “Casi no se gana dinero, hay muchos disgustos y desgaste emocional y tampoco se llega tanto a las lectoras”. En Wattpad, los datos son inmediatos, ya que suben o bajan los lectores según cómo haya funcionado un vídeo, una promoción o una actualización. En cambio, con una editorial, esa información desaparece. “Pasas a estar completamente ciega de cuántos libros vendes o qué estrategias están yendo bien. Hasta que no pasa un año y te dan el informe de ventas no sabes nada”, explica la autora. Esto, para una generación acostumbrada a una retroalimentación en tiempo real, es uno de los costes más difíciles de asumir.
“Mi libro viene de Wattpad y me parecía un poco injusto quitarle el origen”,
confiesa Carla F. Aguilar.
Sin embargo, el modelo editorial ofrece algunas ventajas que otros modelos no presentan. Una es la presencia física en las librerías, y con ella el acceso a un tipo de lectora que directamente no busca historias en internet. Ava Draw lo tiene claro: “Hay lectoras que no te dan una oportunidad si tu libro no está en papel. Quiero llegar a ellas”. Y, junto a esa visibilidad, viene otra ventaja que no siempre se menciona: la posibilidad de mantener las historias disponibles en Wattpad de forma gratuita a pesar de ya estar publicadas en papel. Las editoriales, en principio, pedían retirar los libros de la plataforma naranja por miedo a que esto perjudicara las ventas. Con el tiempo, y gracias a muchos autores, se ha comprendido que puede ocurrir justo lo contrario.
Jon Azkueta lo vivió en primera persona: “Al principio incluso las propias editoriales pedían quitarlo de Wattpad. Fue la editora quien confió y lo dejamos en la plataforma”. Por su parte, Ava Draw nunca se planteó eliminarlo: “Me permite llegar a gente que no puede comprar el libro, por situación económica, geográfica, o porque no tiene una librería cerca. Y se ha demostrado que dar la oportunidad a los lectores de descubrir las novelas de forma gratuita aumenta las ventas”. Carla F. Aguilar, la más reciente de todas, tiene incluso una cláusula en su contrato para mantenerlo: Wattpad y Penguin Random House son socios, y su contrato contempla expresamente que la novela permanezca en la plataforma naranja. “Pero yo igualmente no lo hubiese quitado”, añade, “porque mi libro viene de ahí y me parecía un poco injusto quitarle el origen”. En este último punto coinciden todos los autores. No parece justo eliminar la oportunidad de tener el libro de forma gratuita a las personas que estuvieron desde el principio, que han apoyado la novela día a día mientras se publicaba. Es una forma de agradecerles el apoyo. Además, permite conocer la historia en su formato borrador, un manuscrito sin editar muy diferente a lo que luego se publica en formato físico.
No obstante, esa posibilidad no está al alcance de todos los modelos. Alba Plaza se topa con una barrera legal que define su relación con Wattpad desde que eligió la autopublicación en Amazon. Kindle Unlimited, el servicio de suscripción de Amazon, exige exclusividad. Si una historia está inscrita en el servicio, no puede estar disponible gratuitamente en ningún otro sitio: “Solo puedo dejar unos capítulos de muestra para que, a quien le guste, pueda comprarla”. Es una restricción que no existe cuando se publica con una editorial, y que marca una de las diferencias más concretas entre los dos modelos: quién firma el contrato de exclusividad y con quién.
Aunque Plaza no llegó a la autopublicación por descarte, sino por convicción. Cuando se animó a publicar, no quería esperar los meses que las editoriales tardaban en ofrecer una respuesta. Eligió Amazon, y no se arrepiente. Las ventajas que enumera son unas que una editorial nunca podría ofrecer: “Tienes el control del precio, de las regalías, de los tiempos…”. A cambio, se asumen los costes que normalmente una editorial cubre por el autor: el diseño de la portada, la corrección, la maquetación, la publicidad. Son costes que un autor autopublicado, que en Estados Unidos denominan un autor indie, debe asumir.“Son elementos que suben el precio, pero a la larga compensa si te organizas bien”, resume Plaza.
Dos modelos, dos formas de entender la relación entre un escritor y su obra. Lo que tienen en común es el punto de partida. Ambos nacen en una plataforma gratuita, como una historia escrita por afición y una comunidad que decidió leerla antes de que ninguna industria lo hiciera. Lo que las separa es la respuesta a una misma pregunta. ¿Hasta dónde estás dispuesto a ceder el control a cambio de visibilidad? Que el destino final sea una librería o una página de Amazon explica mucho sobre cada autora. Que el origen sea el mismo explica mucho más sobre lo que Wattpad significa para una generación entera de autores.
“Ahora Wattpad está en un momento que pasa más desapercibido”,
afirma Jon Azkueta
Revolución desapercibida
En 2024, Carla F. Aguilar escribía a escondidas en clase de Criminología, con el ordenador girado para que nadie la viera. No tenía experiencia como escritora, nunca había publicado nada, y el género que eligió, el thriller, no era precisamente el que había convertido a Wattpad en el fenómeno que era. Aun así, se animó a subir su historia a la plataforma naranja, y acabó acumulando más de dos millones de lecturas, hasta que Penguin Random House le escribió un correo para publicar su novela. Su caso ilustra lo que los datos confirman pero que se tiende a ignorar sobre Wattpad: el ciclo sigue activo, aunque ahora casi no se le presta atención.
Y es que Wattpad no ha desaparecido. Solo ha cambiado de estado. Jon Azkueta, que lleva más de una década en la plataforma y ha visto todas sus fases, lo describe con precisión: “Pasó de ser estigma a ser moda, y de moda a ser un punto neutro. Ahora Wattpad está en un momento que pasa más desapercibido”. La plataforma que en su momento abría puertas automáticamente en las editoriales ha perdido un poco de ese poder de atracción. Las editoriales que antes fichaban autoras “como locos” han moderado el entusiasmo. Y, sin embargo, las historias siguen escribiéndose, las comunidades se siguen formando y los contratos también siguen llegando.
Lo que no ha cambiado es el perfil de quien lo protagoniza. Carla F. Aguilar estudiaba Criminología y nunca había escrito nada antes de sentarse con el ordenador girado en clase. Jon Azkueta tenía 13 años y descubrió la plataforma gracias a un meme. Ava Draw subía capítulos sin pensar en que podría llegar al papel. Alba Plaza escribía para desahogarse mientras estudiaba Medicina. Ninguna tenía un plan, ninguna había pasado por ningún taller literario ni contaba con un agente. Lo único que tenían era una historia y una plataforma gratuita donde poder contarla. El resto llegó solo, pero en ningún caso fue el punto de partida.
Esa es quizás la transformación más silenciosa y más duradera de todas las que Wattpad ha producido. No es el boom, ni los contratos, ni los récords de ventas, sino la idea de que escribir es algo que puede hacer cualquiera que tenga algo que contar. Significa que una generación entera aprendió a escribir prácticamente en público, capítulo a capítulo y semana a semana, delante de lectores y lectoras que esperaban el siguiente con ansia. Y de ese proceso, casi desordenado, gratuito y sin garantías de si iba a salir bien, salieron algunas de las historias que hoy por hoy ocupan las estanterías de las librerías. No porque alguien las buscara. Porque ellas decidieron escribirlas.




