Las usuarias del Club de Lectura de Casa de la Dona reclaman su reapertura tras cuatro concentraciones

Las usuarias del Club de Lectura de Casa de la Dona

Decenas de mujeres se concentraron el 28 de febrero de 2026 en la Plaza de Castilla de Elche para reclamar la reapertura del Club de Lectura de Casa de la Dona, en la que fue la cuarta movilización consecutiva desde su cierre. La protesta consistió en sentarse en círculo con libros y pancartas, acompañadas por la plataforma de la Asamblea Feminista de Elche, que colaboró organizando posteriormente un taller para elaborar carteles de cara al 8M. Como en concentraciones anteriores, la principal reivindicación fue “que los espacios de igualdad no se negocien, recorten, ni se cierren, solo sumen”.

Las participantes trasladaron la concentración de la Plaza de Baix a la Plaza de Castilla para unirse a la Asamblea Feminista de Elche y sumar fuerzas / Carlota Cerdán

El club formaba parte de la programación de Casa de la Dona, espacio municipal dedicado a la igualdad y la prevención de la violencia de género. En él se facilitaban encuentros orientados por promotoras de igualdad y se combinaba la lectura con el análisis y debate de temas sociales. Según las participantes, el cierre se produjo “sin previo aviso”.

Durante el acto se leyó un manifiesto en el que las integrantes defendieron el club como “un espacio que ha sido semilla de cultura, diálogo y sororidad en la ciudad” y subrayaron que su reclamación “no es únicamente por el cierre de una actividad”, sino por lo que consideran “un retroceso en los espacios para la mujer que se está dando en Elche”.

El club funcionó durante dos años y tenía “un coste de cero euros para el Ayuntamiento”, ya que las propias usuarias adquirían los libros y las profesionales que dinamizaban las sesiones estaban financiadas mediante subvención autonómica. Las usuarias sostienen que la cancelación ha dejado “sin recursos de prevención a las mujeres adultas del municipio” y denuncian que “están disminuyendo los recursos destinados a la mujer y a la eliminación de las violencias machistas”.

Como en concentraciones anteriores, la principal reivindicación fue “que los espacios de igualdad no se negocien, recorten, ni se cierren, solo sumen”.

Según afirma Flor, promotora de Igualdad de Género, “es muy importante que haya espacios para mujeres adultas donde se haga prevención de la violencia de género” asegurando que el club cumplía esa función. En la misma línea, Susana Sánchez, portavoz de la protesta, explica que iniciaron las concentraciones porque “las opciones que ofrecía la concejalía no garantizaban que [el club] siguiese siendo un recurso de prevención. Este club no es solo lectura, es un espacio para identificar machismos en nuestras estructuras gracias a la guía de una promotora de igualdad”.

Aunque durante meses denunciaron “silencio y negativa” por parte del Ayuntamiento, las manifestantes reconocen que en los últimos encuentros han percibido un cambio. Tras ser derivadas de nuevo a Casa de la Dona, fueron recibidas por coordinadoras y jefaturas de servicio, y perciben “una intención de buscar opciones para reabrir el club”. Consideran que las movilizaciones “están teniendo consecuencias positivas” y que se ha abierto un diálogo que antes no existía.

El Club de Lectura combinaba literatura, debate y orientación de promotoras de igualdad, funcionando como un recurso de prevención de violencia de género.

Tras estas reuniones, el Ayuntamiento ha planteado una posible fórmula para dar continuidad al club. Sin embargo, las participantes consideran que, por ahora, la propuesta aún dista de lo que reclaman, aunque la interpretan como “una pequeña luz” en la negociación: “Podemos pensar que hay una posibilidad de que se reabra el club, pero seguiremos en protesta hasta que esto ocurra”, afirmaron.

Las reivindicaciones del colectivo incluyen la reapertura del club, que continúe vinculado a Casa de la Dona y que los encuentros sigan contando con profesionales de igualdad, cuya presencia —reiteran— convierte el espacio en un recurso preventivo y no solo cultural.

Tras cuatro concentraciones, las participantes llegan a la Plaza de Castilla de Elche cargadas con sillas, libros y pancartas / Carlota Cerdán

Las manifestantes anunciaron que volverán a reunirse con el Ayuntamiento después del 8 de marzo, coincidiendo con el contexto reivindicativo del Día Internacional de la Mujer, para decidir nuevas acciones.

El acto concluyó con una de las frases finales del manifiesto: “Cuando una mujer lee, ninguna vuelve a ser la misma. Y cuando leemos juntas, somos más libres y más fuertes”.